jueves, 13 de agosto de 2009

Inedit, una cerveza de altos vuelos



Cada vez es más normal encontrar en los supermercados y restaurantes españoles la cerveza Inedit, fabricada por Estrella Damm. Elaborada mediante una mezcla (coupage) de malta de cebada y trigo con toques de cítricos, regaliz y piel de naranja, está pensada para acompañar una comida durante todo el servicio, como si del mejor vino se tratara. Tanto es así, que todos los aspectos que la rodean, desde su formato (500 ml.) hasta el elegante diseño que la caracteriza, pasando por la recomendación de ser degustada en pequeños intervalos y servida en copas de vino blanco, nos confirman su ambicioso objetivo. Personalmente, debo decir que la descubrí en la (gloriosa) zona de cátering de la edición 2008 del Masters de Tenis de Madrid, y desde entonces ha ido calando en mí sobre todo gracias a esos toques frutales, hasta el punto de suponer una alternativa más que válida al vino si, por ejemplo, me apetece una cerveza para acompañara comida japonesa o pescado. Bueno, y alguna porque sí, a palo seco, también cae de vez en cuando.

¿Y quién se encargo de facturar esta pequeña maravilla, única en su especie? El admirado, envidiado y genial Ferran Adrià, junto a su equipo de elBulli, fue el responsable de perfilarla durante dos largos años y es hoy su mejor embajador, llegando a afirmar que "en cinco años se tratará de un producto estándar que fabricarán todas las cerveceras". Y si bien no sé hasta qué punto ese apoyo puede animar a la gente a probarla y, sobre todo, popularizarla, sí que debo decir que para mí es un estímulo aún mayor la presencia en dicho proceso de creación de Juli Soler, el inconfundible copropietario y sumiller de elBulli, todo un personaje que tuve el placer de entrevistar hace unos meses para Esquire –como puedes ver abajo–, y que se trata de una de las personas más apasionadas por su trabajo que he visto en mi vida, aparte de todo un caballero.